Me Fui De Chile Antes De Los 30

Hace muchos años dije que debía salir de Chile antes de los 30 años. Lo hice, y lo mejor de todo, es que me vine con mi compañero de vida. Estamos en Nueva Zelanda

Buen viaje y hasta siempre

Ya decía yo que en un viaje de tanto tiempo todo puede pasar entre los que quedan viviendo sus vidas en la normalidad del día a día entre tus amigos y familiares. Sean nacimientos, enfermedades, matrimonios, accidentes o fallecimientos. Todo puede pasar. Pero y cuando pasa, que haces? Me salgo un poco de la vivencia working holiday, pero esto sigue siendo parte de la experiencia de viajar.

Acaba de fallecer mi abuela paterna, con la que viví desde los 8 años. Nunca esperé que esto pudiese pasar tan pronto. No tuvimos la mejor de las relaciones. De hecho, nunca la tuvimos. El hecho de vivir con alguien más de la mitad de lo que llevas de vida, no te hace quererla ni respetarla porque si. Para mi son dos cosas que se ganan. Hablo desde mi experiencia, hablo desde mi sentir.

No digo que no la quiera, de todas maneras lamento su partida. Pero, qué hacer cuando te encuentras lejos de tus hermanos, lejos de tus parientes? Siempre dije que estas situaciones no entorpecerían mi viaje, pero aquí estoy, con sentimientos encontrados. Lo lamento por mis hermanos, que no puedo acompañarlos en su dolor, más lo lamento por Dieguito, que no puedo abrazarlo fuerte por estar tan lejos. Lo lamento por mis primos y familiares que por lo menos ellos conocieron su lado amable.

Pero de verdad me alegro que todo haya sido rápido. No me la hubiese imaginado nunca postrada en una cama. No me la hubiese imaginado nunca privada de libertad por deterioro de la edad. No me la hubiese imaginado nunca dependiente de otros para vivir el día a día. No me la hubiese imaginado nunca no recordando caras. No me la hubiese imaginado nunca afectada por una horrible enfermedad.

Era su momento, su corazón se lo dijo y la naturaleza es sabia. Los que quedan en este mundo, tuvieron la oportunidad de despedirse. Al menos no sufrió.
No puedo agradecerle haberme dado el mejor papá, no lo es. Razones me sobran para haberme alejado tanto desde que salí de aquella casa a vivir mi vida. Pero me quedo tranquila sabiendo que esa última despedida fue sincera, que aunque nunca más volvimos a hablar o a vernos, quedamos ambas en paz con nosotras mismas. Así lo sentí en ese momento, sin pensar jamás que sería la última vez que nos veríamos.

Una vez le pregunté a mi abuela, qué pasaría si mi tata fallecía primero. Me dijo que se moriría con él. Luego de casi 10 años, por fin va en su encuentro. Lo extrañaba demasiado, lo sé. Y me alegro que estén juntos nuevamente. Par de viejos mañosos, buenos para el tango y la cerveza. Me alegro de haberlos tenido como abuelos, no son mi ejemplo a seguir, pero fue un gusto haber aprendido de ellos.

Yo que nací teniendo a mis 4 abuelos, 2 bisabuelas y 1 abuela postiza. Hoy me queda solo mi abuelo y la abuela postiza que ya está senil. Debo decir que de los abuelos, se aprende mucho.

Abuela Adriana, que te fue imposible plantar tus ideas machistas en las mías que ya eran propias, y es que pensábamos tan diferente. Que no nos saludábamos en la feria si nos topábamos. Que me obligaste a comer mariscos cuando chica y por eso hoy ni los pruebo. Que heredé de ti tu mal carácter, lo gritona, las piernas chuecas y lo buena para la cerveza. Te deseo un muy buen viaje. Ahora podrás descansar de los problemas y disgustos que te dieron tus hijos que no cortaron el cordón umbilical y prácticamente te hiciste cargo de sus problemas hasta viejos. Te vi pasarla mal por ellos, pero dicen que las madres todo hacen por sus hijos y eso hiciste tu. Los familiares te extrañarán tanto como extrañamos a mi tata. Te convertiste en una estrella más, allá junto a mi abuelo que siempre recordabas. Las personas no mueren, hasta que se les olvida y tu tienes mucha gente que te recordará con cariño, incluso yo, la peor de tus nietas. Me quedo con el recuerdo de haberte visto en pie, firme y buena para el webeo y odiosa como siempre.
Con un tango y una cerveza, buen viaje… y hasta siempre abuela Adriana […]

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2 comentarios el “Buen viaje y hasta siempre

  1. Dom
    8 febrero, 2015

    Creo que lo mas difícil de estar lejos, es no poder estar en los malos momentos, espero desde el otro lado haya internet, para que tu abuela pueda leer lo sinceras y lindas que son tus palabras. Un beso bonita.

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    • Los Ales
      8 febrero, 2015

      Y si no tiene internet, que robe de algún lugar, mínimo jijiji. Gracias boni, un abrazo enorme!

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Esta entrada fue publicada el 8 febrero, 2015 por en Cosas que pasan.

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